San Nicolás de Bari



Arriba Ntra. Sra. de la Llana Ntra. Sra. de Villalba San Nicolás de Bari

SAN NICOLÁS DE BARI - Por Restituto Barriuso Lara. Cura Párroco. ( parcer@teleline.es )

El coste de la misma ciento cuarenta y un mil ciento doce reales de Vellón. Tiene ciento veintitrés pies de largo por cincuenta y ocho de ancho.

Tres naves, media naranja, linterna, sacristía y antisacristía.

En las naves laterales  hay  adosados altares secundarios procedentes de iglesias o ermitas desaparecidas. La iglesia de San Nicolás de Bari en estos momentos la única habilitada al culto, está edificada sobre otra anterior y con el mismo titular es decir a San Nicolás de Bari, así se explica  que haya libros parroquiales anteriores a la construcción de la actual iglesia.

 

Detalle de la nave de cabecera, cubierta por una cúpula semiesférica sobre pechinas.
En esta nave principal es donde se aloja el altar con su retablo de estilo neoclásico.

Al  hacer seguimiento de la obra de micropilotaje recientemente, en el ángulo sureste se encontraron unos mazizos que correspondían seguramente a los cimientos de la anterior iglesia aunque carecían de interés arquitectónico, confirman la existencia de una iglesia anterior.

La actual iglesia se comenzó a construir en la última década del setecientos y fue acabada en el año 1804.

En una y en otra hubo enterramientos en su interior por lo que la calle sur, hoy vía pública se sigue llamando la calle del cementerio. Y en su interior antes del actual suelo acanchado con trozos de mármoles, se apreciaban las distintas sepulturas con la enumeración correspondiente.

Sigue un modelo perfectamente académico de iglesia de salón nos dicen los arquitectos Ruiz y de la Fuente, de tres naves, con cabecera semioctogonal y entrada única por los pies de la entrada principal del que existen otros ejemplares en la provincia, si bien adaptados en su tamaño a la población en que se sitúan; pocas tan grandes  y como hemos apuntado anteriormente acabada en el año 1804 .

El interior aparece dividido en tres naves de cuatro tramos ligeramente prolongada la nave principal para alojamiento del altar. A los pies un coro ocupa el último tramo de las tres naves.

Se cubren las naves laterales con bóvedas de ladrillo en cañón con lunetos y la central con bóvedas de arista salvo la de la cabecera que lo hace con cúpula semiesférica sobre pechinas.

Tras el altar y adaptándose a la planta octogonal de la cabecera aparecen sacristía,  y  habitaciones de servicio con escaleras de acceso a las plantas superiores que nunca se forjaron.
Los alzados laterales y la cabecera se ordenan a base de paños regulares de fábrica de tapial revestidos al exterior de ladrillos; de veintidós pies de luz, recercados con pilastras en piedra arenisca de cuatro pies de anchura todo ello sobre plinto de piedra. No tienen otro adorno que las cornisas en piedra arenisca y una ventana alta por paño. La correspondiente a la cabecera ordenadas en tres pisos, aparecen recercadas de piedra.

La fachada principal se compone con tres tramos de la anchura de las naves, enmarcadas también con pilastras. El central es todo él  de sillería de piedra, situándose en su centro la puerta de proporciones gigantescas y composición clásica; remata la puerta un frontón y sobre él un óculo que ilumina el coro.

ALTAR MAYOR

Grande y desproporcionado; desangelado con su innato estilo propio: neoclásico. 

Preside una imagen de San Nicolás de Bari de proporciones más que de tamaño natural. Posiblemente de la anterior iglesia de San Nicolás. 

En el ático un Cristo bueno, talla  y  junto a él han colocado dos figuras de santos franciscanos, simulando un calvario cuyo origen sin duda fue el exconvento de San Vitores  por su similitud con los que quedan en el convento y de hechura del santero Leiva.

En la calle de la izquierda un San Vitores procesional del S.XIX; muy venerado en Cerezo que preside las procesiones y romerías;   y a la derecha la Imagen de Nuestra Señora de la Antigua copatrona de la parroquia. Escultura de finales del XV y muy venerada, a quien cariñosamente se la llama  “ la panadera”.

 

ALTAR DE SAN ANTÓN

Es un altar muy bueno, de un solo nicho, y la talla del mismo es de categoría museística. La imagen del santo tiene 1 m aproximadamente de alto, por 0, 45 de ancho. Como he dicho la escultura del santo es de época, del S. XVII. Lleva la TAU en el escapulario, manto o capa,  y el símbolo típico en este santo patrón de los animales y protector,  es decir un cerdito.

La TAU además de ser letra bíblica y emblemática, tuvo su importancia histórica ya que la adoptaron como  esvástica la Orden del Temple o los Templarios, y después la mantuvieron los Antoninos .

Esta Orden del Temple, o Caballeros Templarios, fue fundada en Jerusalén cuyo objetivo era defender a los peregrinos que acudían a Jerusalén.

Con el tiempo llegaron a reunir vastos territorios y dominios bajo su autoridad. Al perder los cristianos el poderío de Asia Menor, los Templarios abandonaron su actividad guerrera, convirtiéndose en prestamistas de los Reyes de Occidente.

Colaboran en la Reconquista y siendo a la vez muy temidos por su gran poder económico.

Reciben de los reyes grandes favores por miedo unas veces y otras por compromiso y evitar así matanzas y venganzas por incumplimiento de  la palabra empeñada.

A base de cosas como las mencionadas se hicieron con grandes prebendas, donaciones y privilegios llegando  a gozar de una fuerza inusitada.

Exentos de toda jurisdicción adquirieron una fuerza social tal, que eran un auténtico peligro para la Monarquía. Felipe IV de Francia se apoderó de toda su  riqueza al hacerles frente, y de todas o casi todas sus posesiones.

Felipe IV ante la pasividad, a pesar de las grandes denuncias, del papa Clemente V (1.307 -1.314)  les acusó de paganismo y de sodomía y muchos de ellos fueron quemados en la hoguera.

Clemente V suprimió por fin la Orden en el año 1313.

Parte de las riquezas pasaron a manos de Felipe IV y parte a los hospitalarios.  Los Antoninos, cuya misión era ayudar a los peregrinos y a los enfermos mantuvieron la TAU  y muchas de las heredades  de los Templarios, en heráldica, escudos, y  hábitos escapularios conservando la letra TAU.

Es de admirar su labor con pobres y peregrinos, especialmente en el Camino de Santiago.

COLUMNA DE LA DERECHA

San Miguel Arcángel. Bella escultura barroca ( S. XVIII ) con espada flamígera, casco de punta en blanco  con penacho elegante,  y sobre todo sobresale su lograda anatomía. De 1 m aproximadamente de altura, con demonio a los pies vencido en la batalla, deforme y horroroso con cola de sierpe

ALTAR DE LA SAGRADA FAMILIA

A la izquierda entrando hay un cuadro de proporciones grandes que representa a la Sagrada Familia. Es peculiar el sombrero de caminante de San José.  Están indicadas simbólicamente las tres personas  de la Santísima Trinidad: Padre, Hijo  y  Espíritu Santo.

No es un cuadro de pintura descollante, pero es de lo poco que queda en pintura, junto con algún otro cuadro que se guarda en la sacristía.

 

ALTAR DE SAN JOSÉ

Se corresponde en el estilo y en el tiempo con el altar mayor, es decir neoclásico y manufacturado y esculpido para tal fin, aunque es de destacar que ha sido enriquecido con magnificas tallas que no le corresponden.

Una Virgen del Rosario magnífica, con aire contorsionado que nos  recuerda aquellas diminutas tallas de marfil de la Virgen elaboradas y esculpidas del colmillo de elefante.

Talla del S. XVI  venida de la iglesia  de Ntra. Srª de Villalba, que estaba, según  se contempla en una de las fotofrafias en el nicho  primero  de la calle de la izquierda. Pueden contemplarse en ella los atributos de Madre, Reina e Inmaculada. 

En la nave central y único nicho se venera a San José, por eso se le llama a este altar el altar de San José; preside una buena imagen  anterior al altar que es de estilo neoclásico haciendo juego y del mismo estilo que el altar mayor.

Entre las columnas del altar lado derecho está San Millán, con hábito negro y que a  muchos  les recuerda la imagen de Santo Domingo.

Esta imagen, buena escultura del S. XVII procede de Quintanilleja o Quintanilla de las Dueñas.

Era como he dicho en alguna otra ocasión un anejo de Cerezo y al desaparecer este anejo, las esculturas o imágenes se integraron y pasaron a tomar parte del acerbo cultural de Cerezo y contribuyen a enriquecer éste. Lo más destacable es esta imagen y San Vitores (el rojo) que está en la sacristía de Cerezo en el pequeño museo parroquial.

Arriba en el ático un San Juan Evangelista. Recordemos que esta fiesta de San Juan era una de las fiestas que celebraba con solemnidad la parroquia de San Nicolás en el año 1701 por lo que podemos pensar estaba en culto ya en esta época  y le colocaron en el lugar  que  creyeron más conveniente del nuevo templo reedificado de San Nicolás.

ALTAR DE SAN FORMERIO    

Es un altar simpático, gemelo al de la Virgen de la Milagrosa. Este con insinuación de pintura, y sin duda alguna estaba dedicado y fue preparado en sus orígenes para los santos cerezanos, es decir, para San Vitores y San Formerio.

Se llega fácilmente a esta conclusión si nos fijamos detenidamente en el frontón central del altar .

Unos árboles,  moreras que están aludiendo a Quintanilleja o  Quintanilla de las Dueñas, un puente con portazgo,  pago  o cobranza medieval y un caserío moreras también aludiendo a Cerezo de Río Tirón, lo que en buena lógica deducimos que San Antonio, ha desplazado o desplazó en su tiempo a la imagen de San Vitores.

 

Grabado tomado del altar de San Formerio de la Iglesia de cerezo de Río Tirón

Acaso alguna joven que encontraba dificultades para encontrar su media naranja, se acordó de San Antonio  en su día y desplazó a San Vitores.

ALTAR DE SAN MARTÍN

A la derecha del altar mayor hay un altar, hoy dedicado a la Inmaculada. Es el altar de San Martín. Sin duda alguna es el más antiguo de los que hay en la iglesia de San Nicolás. 

Procede a todas luces de alguna ermita de las muchas con las que en su tiempo pudo contar Cerezo.

La ermita de San Martín hasta hace relativamente poco ha estado en la mente de los cerezanos, pues personas ya mayores recuerdan de haber ido sino a la ermita, sí a la procesión, reminiscencia de costumbre antiquísima, misa de campaña, comida campestre y baile de romería.

Estaba ubicada por el campo de San Martín sin que podamos concretamente ubicar el lugar exacto.

 

 

Recuerdo, al respecto haber leído, que en la ermita de San Martín de Cerezo de Río Tirón, y creo que la cita corresponde a un documento de  la ermita visigótica  de Santa María  de Quintanilla de las Viñas, en Burgos, partido de Salas de los Infantes, que en San Martín de Cerezo, estaba enterrado el Conde Téllez, Conde de Cerezo, de Grañón y Lantarón.

El altar es del S. XV -XVI  muy decorado con  una especie de piñas, coníferas  y medallones o monedas  engarzadas o superpuestas.

Remata el altar un cuadro de San Martín  partiendo la capa con el pobre.  El cuadro es más tardío  y no es bueno aunque no deja de tener su valor y sobre todo, su historia; tampoco sería descabellado pensar que en sus orígenes hubiera algún cuadro representando esta misma escena y que por las razones que fueran,  deterioro, usurpación, incendio etc  desapareciera y se sustituyese por el que actualmente preside el altar, dada la antigüedad y el estilo del conjunto.

 

 

ALTAR DE LA VIRGEN DE LA MILAGROSA

El altar en sí es gemelo al de San Antonio  o  San Formerio, se miran frente a frente.

De un solo nicho y está también muy pintorreteado; sin duda alguna al colocar la imagen de la Virgen Milagrosa  cuya imagen procede de la devoción extendida por los PP Paúles en misión popular en Cerezo  a principios de siglo.

De ahí nace la devoción y  la costumbre  de la visita domiciliaria por las casas  cada día de la Virgen en urnas pequeñitas y que aún se conserva .

La talla de la Virgen es del S. XIX

 

ALTAR DE STA. MARÍA EGIPCIACA

Este altar que hoy se encuentra en la calle de le derecha es el más antiguo de la iglesia parroquial junto con el de San Martín.

Se trata del mismo altar llamado del “Carmen”. 

Dicho altar procede del caserío denominado “Casa de Arto”, cuyos orígenes se remontan en la historia a la “Casa de los Condes de Haro”.

Hoy solo son restos de edificios de caserío en uno de los términos más alejados de Cerezo, muy próximo al término denominado San Llorente, donde también hubo un convento y caserío.

En el altar hay dos tallas de la Virgen del Carmen del S XVII, otra talla de San Isidro Labrador del mismo siglo y rematando el altar en la parte superior, con un buen estuco y muy buena conservación, hay una imagen de Santa María Egipciaca, buena talla del siglo XVII.

En el martirologio o en la vida de los Santos, se lee que la vida de Sta. María Egipciaca es muy parecida a la de María Magdalena. Es muy venerada en la zona de la Bureba, donde se pueden encontrar imágenes o lienzos de dicha Santa. En la iglesia de Oña se pueden contemplar las distintas épocas de la vida de la Santa, en unos frescos recientemente restaurados.

 

 

Museo Parroquial Sacristía       Tallas de la sacristía y otras piezas museísticas

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